La Fundación, que impulsa desde hace casi una década “Mayores a Salvo”, pide incorporar la prevención a la atención sanitaria y reforzar el trabajo iniciado por el CNDES y el CRE Alzheimer
“Cuanto antes conocemos, más podemos hacer: una primera desorientación puede ser la oportunidad para evitar una desaparición”
21 de septiembre de 2026. Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas QSDglobal reclama una mayor atención al riesgo de desaparición asociado al Alzheimer y otras demencias y pide avanzar en una estrategia preventiva que implique a médicos, familias, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, servicios sociales y entidades especializadas.
Cada año se registran en España en torno a un millar de denuncias por desaparición de personas mayores de 65 años. En 2024 fueron 1.123.
Una trayectoria iniciada hace casi una década
QSDglobal lleva trabajando en esta realidad desde 2016. En 2017, junto al Imserso, impulsó la jornada “Mayores a Salvo: desorientados quizá, desaparecidos nunca”, que reunió a especialistas, familias, Fuerzas de Seguridad y expertos para abordar la prevención, los protocolos de actuación y las posibilidades de la tecnología.
Casi diez años después, la Fundación considera necesario dar un nuevo impulso a aquella línea de trabajo, especialmente ante el envejecimiento de la población y el incremento previsto de las demencias.
QSDglobal valora en este sentido el trabajo iniciado por el Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES) junto al CRE Alzheimer del Imserso, que están estudiando específicamente las desapariciones de personas mayores con enfermedades neurodegenerativas y avanzando en prevención, formación, análisis de casos y coordinación.
La Fundación propone reforzar este trabajo incorporando especialmente al sistema sanitario, porque una primera desorientación puede constituir una señal que permita actuar antes de que se produzca una desaparición.
Las familias que siguen esperando
QSDglobal quiere recordar también este 21 de septiembre a las familias para las que la prevención llegó tarde: hijos e hijas cuyos padres o madres salieron un día de casa y nunca regresaron.
“Detrás de cada persona mayor desaparecida hay una familia que sigue preguntándose dónde está. Su experiencia debe ser escuchada y formar parte de cualquier estrategia de prevención”, subraya la Fundación.
Conocer si existieron desorientaciones anteriores, cómo fueron las primeras horas de búsqueda y qué medidas podrían haber ayudado permite también convertir la experiencia de estas familias en conocimiento para proteger a otras.
Detectar antes para proteger antes
QSDglobal propone avanzar en cinco líneas sencillas: detectar las primeras señales de desorientación; informar a las familias; preparar previamente fotografías, datos, rutinas y lugares significativos; proteger, utilizando cuando sea conveniente tecnologías de localización compatibles con la autonomía y dignidad de la persona; y actuar inmediatamente cuando se produzca una desaparición.
La Fundación considera asimismo necesario estudiar experiencias internacionales como el Herbert Protocol británico o los sistemas de prevención y localización desarrollados en Japón. Y hacer participar a los entes locales en la prevención y protección de los riesgos asociados
En el Día Mundial del Alzheimer, QSDglobal hace suyo el mensaje de que “cuanto antes conocemos, más podemos hacer” y lo traslada al ámbito de las personas desaparecidas:
“Cuanto antes conocemos el riesgo, más podemos hacer para evitar que una desorientación termine convirtiéndose en una desaparición.”
MAYORES A SALVO
Desorientados quizá. Desaparecidos, nunca.

