¿Por qué mi desaparecido cuenta menos que otros?

Cuando se cumple un mes de la desaparición de Diana Quer, expertos cuestionan la atención mediática y policial de algunos casos frente a otros

Se cumple un mes de la desaparición de Diana Quer en la localidad gallega donde veraneaba, A Pobra do Caramiñal. Con una investigación encallada tras cuatro semanas, los especialistas de la Guardia Civil encargados de la búsqueda han decidido revisar todas las pesquisas obtenidas con testigos, feriantes, matriculas de vehículos y señales de teléfonos móviles. Por si han pasado algo por alto.

Aunque la desaparición de Diana ha copado los medios de comunicación durante el último mes, la realidad es que, en España, desaparecen cada año entre 14.000 y 20.000 personas, según los datos del Ministerio del Interior que ha recogido la Fundación QSD Global, especializada en la búsqueda de desaparecidos, en un informe reciente. ¿Por qué unos casos reciben mayor atención mediática y más recursos policiales que otros?

Dice Paco Lobatón, presidente de la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas y presentador del legendario programa televisivo Quién sabe dónde, que en sus 25 años como profesional de la comunicación jamás había visto una cobertura similar a la de Diana Quer.

“Se trata de un dopaje informativo que sobreexpone la demanda, sin tener en cuenta a otras familias de desaparecidos y que no contribuye al objetivo fundamental: encontrar a los que han desaparecido”.

Tres días después de aquel 22 de agosto en el que los medios de comunicación se volcaban con la desaparición de Diana, de 18 años, Ivan Durán, un hombre de 30, desaparecía en Baiona (Vigo). Según explicó su familia, Ivan se marchó de su casa por la mañana sin llevar consigo identificación, dinero ni teléfono móvil. Treinta días después y tras haber reclamado más medios para su búsqueda, así como una mayor difusión informativa, sus familiares y amigos siguen buscándolo en una zona de montaña próxima a la localidad.

Ese mismo día, Raquel Pérez, octogenaria y enferma de Alzheimer, desapareció del centro geriátrico de Trives (Galicia). Dos semanas más tarde, la anciana apareció muerta en un río de la localidad.

El 5 de julio, Manuela Chavero, de 42 años y vecina de Monesterio (Extremadura), desapareció sin dejar rastro. Todo estaba igual en su domicilio. Sin embargo, casi tres meses después, la edil del ayuntamiento de Monesterio, Dina Bella, ha explicado que “la investigación se encuentra en el mismo punto que al principio”.

Según explica Lobatón, la sobreinformación de la desaparición de Diana Quer tiene sus consecuencias.

“¿Por qué a nosotros no?, se preguntan. Detectan cierto agravio, que es legitimo, y que requiere por parte de la Administración y de los medios de comunicación una reflexión y que, a la larga, exista conciencia social sobre la desaparición de personas”.

El perfil de ‘chica joven, guapa y de buena familia’

Roxana Sosa Sánchez, profesora de Sociología en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, ha explicado que la desaparición de personas y en este caso, de una chica joven, guapa y de buena familia, sigue despertando “gran curiosidad o morbo” en la sociedad española. Por otro lado, destaca que la familia Quer ha podido atraer a los medios de comunicación ya que tiene posibilidad de financiar la búsqueda con todo tipo de recursos. El hecho de tener buenos contactos así como una buena situación económica por parte del padre de la desaparecida, “ha sido determinante frente a otros casos similares que han sucedido en el mismo periodo”, añade.

La función de la Fundación QSD Global es, precisamente, hacer visible la realidad de los desaparecidos. Su labor se ha ido fraguando a través de el primer Foro Europeo de las Familias de Personas Desaparecidas, donde medio centener de familias elaboraron una Carta de Derechos y Demandas Urgentes, entre las que destaca la petición de información pública actualizada sobre el número de personas desaparecidas; respuesta inmediata ante las desapariciones y la creación de un Protocolo único que implique a todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Según José Antonio Lorente, catedrático Forense de la Universidad de Granada, es necesaria una mayor coordinación. “Se trabaja mucho pero sin orden. Las necesidades a atender son múltiples y urgentes tanto en el plano operativo, institucional, social así como en los medios sociológicos”.

A principios de este año, la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas firmó un convenio de colaboración con el Gobierno para reforzar la búsqueda de personas desaparecidas más allá de las fronteras españolas, y analizar este problema. Asimismo, el acuerdo también pretende prever situaciones de riesgo, atender a las familias y sensibilizar a la sociedad sobre este problema con la ayuda de esa fundación.

FUENTE: elmundo.es