La Cope
Dicen que el tiempo lo cura todo, pero la frase no alivia a todos. Hay personas para las que las agujas del tiempo se frenan un día y jamás vuelven a ponerse en marcha. El calendario queda congelado en una página y se deja de vivir para empezar a sobrevivir.
Para los que tienen familiares o amigos desaparecidos, el tiempo empieza a no contar desde el día en que su ser querido se desvanece de la faz de la tierra. No fallece porque incluso eso te permite acudir a una tumba, depositar unas flores, recordar en una fecha. Desaparece literalmente.

