16 años después, la madre de Lolo recuerda cómo vivió la desaparición de su hijo y relata todo a lo que ha tenido que enfrentarse después. Reme lleva todo este tiempo durmiendo en la habitación de su hijo, que sigue tal y como la dejó.
3 de noviembre de 2009 es la fecha de la desaparición de Lolo. Desde ese día, Reme, su madre, vive con la esperanza de que en algún momento vuelva a aparecer por casa. «Mi hijo se fue de casa el día 1. Me dijo que se iba a pasar el puente de Todos los Santos en Málaga con un amigo», comienza relatando la progenitora. «Yo llamo por teléfono a mi hijo y mi hijo y no me lo cogía el teléfono por la mañana ya. Yo le dije a mi marido: ‘Tengo un dolor de cabeza… Presiento algo».
Reme, llena de dolor, revela cuál fue el último mensaje que recibió de su hijo, unas coordenadas. «Yo no sabía lo que era eso. Yo no sabía lo que era ni ‘coordenadas’, te lo juro por mi hijo», explica la madre de Lolo en una entrevista con Espejo Público. En la misma llamada en la que el mencionado amigo le facilitó las coordenadas, le informaron de que su hijo estaba a la deriva. «Yo escuché las voces de mi hijo, chillándome: ‘Mamá, por favor, pide ayuda», confiesa Reme. Después nunca más volvió a saber nada de él.

