La Voz del Sur
El 2 de julio de 2015, Paco Molina se despidió de un amigo en el centro de Córdoba y desapareció. Tenía 16 años. Había avisado a sus padres de que dormiría en casa de un amigo. El último rastro que dejó fue un mensaje a su mejor amiga diciéndole que se quedaba sin batería. Desde entonces, su padre Isidro Molina lleva más de una década buscándole sin respuesta.
Isidro ha contado su historia en el programa Herrera en COPE, y lo ha hecho con la crudeza de quien ha aprendido a hablar de un dolor que no tiene fondo. «No se aprende a vivir, se aprende a sobrevivir. La vida se te acaba ese día«, ha dicho. La familia que conocían, tal y como la describe, «no existe». Siguen respirando, pero el sufrimiento, dice, «te va matando día a día».
El peso recae especialmente sobre su mujer, Rosa. «Las madres tienen un sentimiento, un vínculo con los hijos que es superior«, ha explicado Isidro, que resume el estado de su esposa con una frase que lo dice todo: «Hay días que está mal y días que está peor».

